¿Se han preguntado lo angustioso que podría ser vivir en la ciudad si un día las vías de comunicación se cortaran, si las señales de radiodifusión se perdieran por horas o incluso días, si se cayera el servicio de internet o no pudieras realizar pagos con tarjeta o retirar del banco? O simplemente, ¿si tu lugar de trabajo se encontrara a 200 kilómetros de tu lugar de residencia? Yo tampoco me lo he preguntado, pero lo he vivido en carne propia...