| Un logro amargo; que concluyó. |
Han pasado 3 años desde el último post de este humilde blog, las personas crecen, cambian, se transforman física y emocionalmente. Quién diría que me atrevería a escribir en tiempos tan difíciles como en los aupicios de la muerte de mi madre, 27 de abril de 2023, nunca lo olvidaré. Toda tu vida cambia después de eso. Una parte de ti deja de pertenecer a este mundo, la persona que más te admiraba, que se preocupaba por ti, que te protegía sin darse cuenta de repente ya no está, y eso es un golpe de realidad que debes vivir con ello por el resto de la vida.
Bien, desde ese tiempo pasado pude concluir la maestría. Pertenecí a una generación que para ojos de la coordinación fue muy apática. Conocí a varios urbanistas, una internacionalista del ITESO, unos grandes compañeros cubanos que dos ellos usaron el programa para irse al gabacho, un historiador, una trabajadora social colombiana, una socióloga que se fue y luego volvió. En fin, un gran grupo como siempre académicamente un tanto cuanto ortodoxo. En el fondo fuimos muy unidos, siempre nos mantuvimos en comunicación constante en un grupo alterno de WhatsApp, hijos del conacyt se terminó llamando. Casi nunca socializamos por fuera. Luchábamos por nuestras vidas allá afuera. Uno de ellos se casó en ese tiempo. Una heterogeneidad que la recuerdo con gran alegría.
En estos tres años como buen adulto me he mantenido trabajando, intentando seguir ante una ausencia notable, con un plan de vida claro, y un grupo cerrado de grandes amistades. En la familia, no todo está bien. Ha cambiado mi percepción de algunos de ellos. Y me he enterado de cosas muy enfermas que no es necesario comentar aquí. Hay quien cuestiona que la vida de un hombre solo y huérfano no es complicada porque no tienes hijos ni esposa. Pero no, coincido que el trabajo materno (ama de casa) corresponde a casi el 30% de ese trabajo no remunerado que es necesario para que muchos jóvenes puedan seguir estudiando o que muchos hijos terminan por no agradecer. O ser ninis. O trabajar como cameleones, cambiando de laburo toda vez que su cortisol supera cierto nivel endeble de tolerancia. Pero hay situaciones que te hacen batallar en el muy corto plazo, que no todo hombre es capaz de resolver o enfrentar. Por lo regular se esconden e intentar continuar como si nada hubiera pasado.
Durante mi estancia académica leí varios textos e inlcuso un libro de un autor que se basaba en las premisas de Antonio Gramsci para desarrollar su narrativa. Quiero decir que siempre he coincidido con varios preceptos marxistas, entre ellos la conciencia de clase y la dictadura del proletariado. Pero hay realidades que en la praxis se ensimisman en venderse como tales cuando no lo son. Debido al trabajo que tengo uno siempre debe tener cuidado de evitar emitir ciertas opiniones hacia ciertas personas eso ha estado más que claro. Pero que el impetú crítico de una persona que no le gusta seguir a las masas, no siempre puede y debe, tacharse de tonto e inválido.
Si bien hay opiniones que uno puede emitir y luego arrepentirse, no quiere decir que asumir una postura crítica sea adular y seguir al rebaño. Porque ese rebaño bien puede tener otras intenciones, otras motivaciones, otros fines. Desde que leía a Huxley o a Orwell entendí que la soma, o el gran hermano pueden estar en todas partes. Nunca me imaginé que los tuviera tan cerca. Primer acto, una serie de acoso laboral (gaslighting) en el trabajo, desde que se fue el anterior director comenzaron para nunca terminar. Felizmente conocí a dos personas, al actual director que resultó ser una persona falsa y de la que ante una petición de inasistencia por temas de salud me obligó a trabajar, concluí en el hospital de emergencia ante una operación que pudo haber sido más grave, la cual por gracia de Dios, no fue así.
El otro directivo que llegó, una chulada de ser humano, como todo hombre su punto débil, las mujeres. Pero una gran persona sin duda. A partir de que culminé con ciertas complicaciones la maestría, comencé a emitir opiniones negativas ante el gobierno federal actual en redes sociales, en específico en x.com. Si creo que andar "bravo", puede tener consenciencias como las que tengo ahora, una serie de ciber acosos que por tener mi nombre real ahí y el link hacia mi blog personal, se sienten algunos con el derecho de exhibir y decir que eres tal o cual en base a una pobre manera de enfrentar opiniones que no coinciden con sus ideas.
No tengo porqué decirme experto en materia hídrica porque no lo soy, pero me gusta siempre aprender, y entender forma sistémica como suceden las cosas. Si algo disfruté en la maestría fue esa clase de pensamiento complejo con el profe Pedro. Entre otras más de igual valor para mí. Lo que sucede con la crisis del agua actual en Guadalajara, donde básicamente sale agua putrefacta de los grifos no puede atribuirse solamente a los gobiernos. Empresarios, ciudadanos, todos cooperamos para que los vasos lacustres alrededor de la Zona Metropolitana de Guadalajara estén muy contaminados. Podría declararse una alerta sanitaria por su nivel de contaminantes, pero qué crees, eso no se señala.
Lo que se dice actualmente y con razón es que ha existido una nula inversión de parte del SIAPA, la institución que encarga de distribuir el agua del grifo en la ciudad, así como el tratamiento de los desechos. No han existido ni políticas verdes ni servicios ambientales lo suficientemente poderosos como para contra restar años de contaminación en los ríos como el Lerma-Santiago. Peor aún, debido a que atraviesa varias entidades federativas su nivel de carga de aguas resudiales es abismal. Ahora bien, es correcto culpar sólo a la administración actual, y la anterior, y la ante anterior: sí, es válido. Sólo que hay un detalle, estamos por vivir tiempos electorales, y más que parecer analizar, señalar, visibilizar, y tratar de resolver un problema, esta crítica pareciera ser una terna política.
Jalisco lleva años abandonado por el gobierno federal. La última obra donde apoyaron con reparo, finalizar la línea 3, la línea 4 y el macrobús aereopuerto (eso que le nombraron línea, que no dice que sea tren ligero, pero que todos cuestionan). Y ante ese pensamiento divergente, ante esa postura incómoda de criticar a la crítica misma y ante el cansancio incesante de esos individuos o bots digitales, recurren a la última arma que su pobre mentalidad les alcanza: intentar "quemar" ante sus seguidores, mi foto, nombre completo o perfiles laborales con mi formación académica.
Realmente este actitud nefasta de doxxeo es profundamente intimidatoria y obsesiva. Cuando ciertos usuarios de redes sociales (especialmente en temas polarizantes como la política) se quedan sin argumentos o se sienten intelectualmente acorralados, recurren a la falacia ad hominem llevada al extremo: intentan asustarte demostrando que "saben quién eres" en la vida real. Es una táctica cobarde que busca silenciarme mediante el miedo y la presión social, en lugar de debatir ideas. Y aunque el asunto no sea en validez de argumentos, sí les preocupa mucho que les cuestione de no cuestionar a cierto grupo político, pero sí atacar a otro por cualquier cosa.
Ante ese entorno laboral nefasto, donde tengo un director que ya ni quiero ni ver, algunas diferencias con 1 de mis familiares posterior a una cirugía de urgencia que no ví venir nunca por un tema de muelas, aunque los abscesos estén intimamente relacionados. Me encuentro hoy. Contento de que nuevas oportunidades laborales se están abriendo, contento de estar vivo, contento de que mi mascota este bien depués de casi 5 días de abandono sin desearlo, y el panorama oprobioso in extenso, puede que cambien las cosas en poco tiempo.
Addenda. La decepción familiar, viene de un pariente del que menos sospeché que podría hacer algo así. Pero como todos los hombres heterosexuales, al parecer las mujeres son una gran debilidad. No daré detalles por respeto a mi prima, pero sí creo que fue algo sumamentente enfermizo y que te hace cuestionar si es un caso aislado o si realmente ha seguido sucediendo dentro del nicho familiar. No lo quiero saber, a veces me entero de cosas que no debí haber sabido, pero que siempre trato de verles el lado positivo que las personas que lo cuentan no le han visto. Sufrimiento, decepción, ataques ad hominem, definirían estos últimos tiempo, habrá que replantearme ciertas cosas, es probable y deseable.





